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El Futsal en Pinocho PDF Imprimir E-Mail
Thursday, 24 de August de 2006

Extracto de un mensaje a los jugadores en la fiesta de Fútbol de Diciembre de 2005:

Todo comenzó como un sueño, como un cuento de hadas, donde la ilusión de algunos hizo posible que la Asociación del Futbol Argentino invitara a nuestro club en el año 1999 a participar del Torneo de Futsal.

Ingresamos en la segunda división y padecimos las inclemencias de ser un club de barrio frente a realidades de clubes que nos imponían su historia futbolística y su dureza en la cancha.

Pero como Pinocho tiene corazón y tuvo jugadores nacidos de  sus propias entrañas obtuvo el ascenso, el ansiado ascenso a la primera división en el año 2001, con una campaña que no podremos olvidar y que forma parte de la historia de nuestro club.

Comenzamos a competir en la primera división y nuevamente tuvimos que padecer las inclemencias de ser un club de barrio, donde no pocas veces, los colores de otras camisetas de clubes grandes se imponían como "superiores" a nosotros.

Y asi, seguimos trabajando y luchando, durante el 2002 y el 2003, logrando no sólo mantener la categoría sino insinuando que Pinocho le podía ganar a cualquier equipo grande.  Fue así que durante la temporada 2004, estuvimos a punto de campeonar, punteando el torneo hasta tres fechas antes del final.  Todos recordamos aquel partido con Argentinos Juniors donde caímos   3-2, luego de ir ganando 2-0 y después.... la desolación, la depresión, el sufrimiento interminable y el dolor de perder un torneo que era nuestro.

No hay duda que el dolor sirve para crecer y para madurar y ya desde comienzos de enero de 2005 se comenzó a diseñar un plan de trabajo, intentando seleccionar un grupo de hombres para que lleven adelante la tarea de entrenar, preparar y motivar a nuestros jugadores.  Se hizo una pretemporada muy intensa en nuestro club y se logró la incorporación de dos jugadores Fernando Wilhem y Patito Benes. Dos jugadores que se integraron al plantel como si hubiesen nacido dentro del club.

Así comenzamos el año ganando el Torneo de Verano en la cancha de Argentinos Juniors.  Y en el Apertura 2005 continuamos con el tránsito triunfal,  ganando todos los partidos y nos consagramos  como el primer club que lograba un campeonato invicto.  Esta realidad del "Pinocho Campeón" la disfrutamos en la cancha de Tres de Febrero con el 5 a 1 ante Boca Juniors.

Y aún cuando  para los ojos ajenos parecía que Pinocho era un equipo con suerte -como dijera un técnico de un equipo rival-, la sensación de triunfo se mantuvo al comenzar el Torneo Clausura 2005. Pero llegaron San Lorenzo, River y Lamadrid y luego de empatar esos  tres partidos seguidos podíamos vislumbrar  la alegría de nuestros rivales que ya profetizaban la caída, la derrota, el fin del Pinocho Invicto.... pero no fue así, nuestros jugadores siguieron ganando y ganando hasta que destruimos a Boca derrotándolo por 9 a 1, un score jamás imaginado ni siquiera por nosotros mismos, y la primera vez en la historia en que el Club Atlético Boca Juniors pierde de esta forma.  Luego vino el viaje a Rosario, donde nuestro equipo ganó una parada dificilísima venciendo a Central por 9 a 6 y nos quedaba un partido más,  el último ante Social Parque, ese que parecía un trámite pero no fue así; porque los jugadores de Social Parque jugaron como si fuera la final de la "Champions League", sufrimos, y mucho porqué no reconocerlo, pero al final hubo un ganador, y fuimos nosotros por 6 a 4.....y fuimos otra vez campeones invictos y festejamos y festejamos y lloramos de alegría en  este mismo lugar donde hoy compartimos esta Fiesta.

Que tiene este equipo para haber obtenido todo lo que cualquier equipo sueña obtener no es de fácil respuesta.

Tal vez palabras como sacrificio, entrega, respeto, organización, responsabilidad, talento, sangre, amor propio, amor por la camiseta sean apenas algunos adjetivos que sirven para pincelar -a trazo grueso- lo que identifica a este grupo.  Y justamente la  conjunción de estos valores es lo que hace la diferencia, la diferencia que existe entre un buen equipo y un verdadero campeón, en este caso, un doble campeón invicto.

Por eso este es un momento de inmensa alegría, de euforia ilimitada y porque no, de orgullo por los logros ganados en buena ley; y también en este momento, es propio de los grandes pensar en el futuro..., en el futuro  de este equipo y de esta institución a la que pertenecemos y a cuyo calor se obtuvieron estos galardones.

Y así en el marco de este festejo, pensemos también consolidar los resultados obtenidos, en el ámbito  personal, en el del grupo y en el de Pinocho, siendo especialmente ejemplo y guía de las generaciones que vienen detrás de este plantel, campeón de campeones por excelencia. 

Que nuestras divisiones inferiores puedan aprender de este equipo y de estos jugadores  que en los momentos difíciles sigan la lección del trabajo y del coraje, de la humildad y de la entrega; de la templanza y de la garra que ustedes han demostrado, y que mantengan siempre alta la gloria que han sabido ganar y el nombre de un club que gracias a este plantel ha entrado en la Historia Grande del Fútbol Sala.

Chicos muchas gracias de todo corazón,

S.F.

 

 
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